Fisioterapia vascular: qué es y cómo puede ayudarte
La sensación de piernas pesadas, hinchazón, edema o dificultad para permanecer mucho tiempo de pie puede estar relacionada, en determinados casos, con alteraciones del sistema venoso o linfático.
La fisioterapia vascular engloba diferentes técnicas destinadas a favorecer la movilidad, mejorar la función muscular y ayudar a controlar determinados síntomas asociados a problemas circulatorios y linfáticos.
En Fisioterapia Santutxu abordamos cada caso de forma individual, teniendo en cuenta el origen de los síntomas y coordinando el tratamiento con el seguimiento médico cuando es necesario.
¿Qué es la fisioterapia vascular?
La fisioterapia vascular es un área de la fisioterapia orientada al tratamiento conservador de personas que presentan determinadas alteraciones del sistema venoso y linfático, especialmente cuando producen edema, pesadez, molestias o limitaciones funcionales.
La circulación de retorno depende de varios mecanismos. En las piernas, por ejemplo, la contracción de la musculatura durante el movimiento ayuda a impulsar la sangre venosa hacia el corazón. Por eso, permanecer muchas horas sentado o de pie, una movilidad reducida o determinadas patologías pueden favorecer la aparición de síntomas.
El sistema linfático también desempeña un papel fundamental en el transporte y eliminación del exceso de líquido acumulado en los tejidos.
Cuando alguno de estos mecanismos se encuentra alterado, la fisioterapia puede formar parte del tratamiento conservador.
¿En qué problemas puede utilizarse?
La fisioterapia vascular puede estar indicada, después de realizar una valoración adecuada, en personas que presentan problemas como:
- insuficiencia venosa crónica;
- edema en las extremidades;
- sensación frecuente de piernas cansadas o pesadas;
- linfedema;
- alteraciones del retorno venoso;
- determinados edemas después de una intervención quirúrgica;
- problemas de movilidad asociados a patologías venosas o linfáticas.
No todas las hinchazones de piernas tienen el mismo origen. Por este motivo, uno de los aspectos más importantes antes de comenzar el tratamiento es determinar por qué se está produciendo el edema o la sensación de pesadez.
Fisioterapia para la insuficiencia venosa
La insuficiencia venosa se produce cuando el sistema venoso tiene dificultades para transportar correctamente la sangre desde las extremidades hacia el corazón.
Puede manifestarse mediante síntomas como:
- pesadez en las piernas;
- hinchazón, especialmente al final del día;
- sensación de tensión;
- molestias después de permanecer mucho tiempo de pie;
- aparición de varices;
- cambios en la piel en los casos más evolucionados.
Dentro del tratamiento conservador, el movimiento y la actividad muscular tienen una especial importancia.
Al caminar o realizar determinados ejercicios, la musculatura de las piernas —especialmente la pantorrilla— actúa como una bomba muscular que favorece el retorno venoso.
Por eso, el ejercicio terapéutico puede formar parte del tratamiento junto con otras medidas prescritas para cada paciente.
¿Qué técnicas se utilizan en fisioterapia vascular?
No existe un tratamiento idéntico para todas las personas. El fisioterapeuta seleccionará las técnicas en función del origen y características del problema.
Ejercicio terapéutico
El movimiento es una de las principales herramientas de tratamiento.
Podemos trabajar mediante ejercicios dirigidos a mejorar:
- la movilidad del tobillo;
- la activación de la musculatura de las piernas;
- la fuerza;
- la resistencia;
- la marcha;
- la movilidad general.
El objetivo es favorecer el funcionamiento de la bomba muscular y evitar el sedentarismo prolongado.
Tratamiento del edema
Cuando existe acumulación de líquido pueden utilizarse diferentes estrategias destinadas a controlar el edema.
Dependiendo de cada caso pueden incluirse técnicas manuales, ejercicio, educación del paciente y medidas compresivas cuando están indicadas.
Drenaje linfático manual
En determinadas alteraciones linfáticas puede utilizarse el drenaje linfático manual, una técnica específica realizada mediante movimientos suaves y controlados.
Su utilización debe responder a una indicación concreta y formar parte de un tratamiento adaptado al origen del edema.
Compresión
La terapia compresiva desempeña un papel importante en el manejo de determinadas patologías venosas y linfáticas.
Puede realizarse mediante medias de compresión, vendajes u otros sistemas específicos, pero la compresión debe adaptarse a cada paciente y no utilizarse indiscriminadamente, especialmente cuando existen otros problemas vasculares.
Fisioterapia y linfedema
El linfedema aparece cuando el sistema linfático no puede transportar adecuadamente el líquido linfático y este se acumula en los tejidos.
Puede aparecer de forma primaria o como consecuencia de una cirugía, determinados tratamientos médicos u otras alteraciones.
Su tratamiento suele requerir un planteamiento continuado que puede combinar diferentes estrategias, como compresión, ejercicio, cuidados de la piel, educación y, en determinados pacientes, drenaje linfático manual.
El objetivo no consiste únicamente en reducir el volumen de la extremidad, sino también en mantener la movilidad, conservar la función y proporcionar al paciente herramientas para controlar el problema a largo plazo.
La importancia del ejercicio
Tener un problema circulatorio no significa que haya que evitar el movimiento.
En muchas alteraciones venosas y linfáticas ocurre precisamente lo contrario: una actividad física correctamente adaptada puede resultar beneficiosa.
Caminar y realizar ejercicios específicos favorece la actividad muscular de las extremidades y ayuda a mantener la movilidad.
El ejercicio debe adaptarse, no obstante, al estado general de la persona y a la patología existente.
¿Cuándo es necesario consultar primero con el médico?
La aparición de edema no debe atribuirse automáticamente a una mala circulación.
Una pierna que se hincha de forma repentina, especialmente si aparece acompañada de dolor, calor, enrojecimiento o cambios importantes respecto a la otra pierna, requiere valoración médica.
También debe consultarse cuando aparecen síntomas como dificultad respiratoria, dolor torácico o un deterioro brusco del estado general.
En estas situaciones el objetivo prioritario es descartar problemas médicos que requieren otro tipo de atención antes de iniciar cualquier tratamiento fisioterapéutico.
Un tratamiento adaptado a cada persona
En fisioterapia vascular es especialmente importante conocer el origen del problema.
No es lo mismo tratar una sensación de pesadez asociada a insuficiencia venosa que un linfedema, un edema después de una cirugía o una hinchazón cuya causa todavía no está determinada.
Por eso, en Fisioterapia Santutxu realizamos una valoración previa y seleccionamos las técnicas más adecuadas para cada paciente.
El tratamiento puede combinar ejercicio terapéutico, técnicas destinadas al control del edema, recomendaciones para el día a día y otras herramientas de fisioterapia, siempre teniendo en cuenta las necesidades y características de cada persona.
Fisioterapia vascular en Santutxu, Bilbao
Si tienes hinchazón en las piernas, sensación de pesadez, edema o un problema venoso o linfático diagnosticado, podemos valorar tu caso y orientarte sobre las opciones de tratamiento.
En Fisioterapia Santutxu trabajamos para mejorar la movilidad, reducir las limitaciones asociadas a estos problemas y ayudarte a mantenerte activo mediante un tratamiento individualizado.

